Si te encuentras en la agradable situación de haber recibido un ingreso extra, ya sea por un proyecto inesperado, aumento de salario, bono etc., es importante determinar cuál es la mejor estrategia financiera para este ingreso. Algunos consideran que las buenas decisiones financieras implican inmediatamente no gastar (o ser tacaño), pero recuerda que al final del día se trata de tomar decisiones que nos den tranquilidad. Así que, ¿tú ya sabes qué te conviene más? ¿Ahorrar? ¿Invertir? o ¿Pagar tus deudas?

Pagar mis deudas

Si estamos hablando de alcanzar cierta tranquilidad económica, las deudas suelen ponerla en riesgo. Por lo tanto, pagar tus deudas siempre debe ser el primer paso para alcanzar el bienestar financiero. Difícilmente podrás proponerte nuevas metas financieras, y mucho menos alcanzarlas, si vas cargando éste compromiso contigo. Así es que hay que ponerse las pilas y liquidar la deuda de una vez por todas. 

En general, existen varias razones para endeudarse, como comprar sólo porque hay ofertas, tener un gasto imprevisto sin contar con un ahorro de emergencia o empezar un negocio a base de deudas. Ahora, no es que esté mal solicitar un crédito para impulsar tus metas o solventar una situación repentina pero debes tener un excelente plan para administrar esta deuda y aprovechar cuando hay un incremento en tus ingresos para liquidarla.

¿Cómo integro el ahorro?

Mientras que pagar tus deudas es una estrategia esencial que se enfoca en resolver tus decisiones pasadas, el ahorro está enfocado hacia lo que quieres alcanzar en un futuro. Así que es comprensible que quieras integrar este ingreso extra en tus ahorros. Sin embargo no podemos olvidar que la prioridad siempre será pagar tus deudas. 

Es por eso que, si en verdad quieres tomar de este ingreso para sumarlo a tus ahorros, te recomendamos destinar máximo del 5 al 10% de ese dinero extra para ahorrar. Pero, para ser más precisos, debes tomarte un momento, hacer las cuentas e identificar:

  1. El monto total del ingreso extra
  2. El monto de la deuda (con todo y su tasa)
  3. El plazo para pagar la deuda

De entrada, si el ingreso extra es superior a la deuda es evidente que podrás liquidarla y usar el sobrante para tus ahorros. Si el monto de ambos es igual o el ingreso extra es inferior  entonces depende de ti si lo diriges todo a pagar tus deudas o si integras la estrategia de los porcentajes.

Por supuesto, es muy recomendado que el ahorro siempre forme parte de tus objetivos financieros. Esto se debe a que cuando planeamos a futuro podemos estar preparados para emergencias, cumplir nuestras metas con cierta estabilidad y, sobre todo, evitar deudas futuras. Lo ideal es que, aunque no destines este pequeño porcentaje extra para ahorrar, siempre incorpores el ahorro como parte de tu presupuesto fijo

Quiero empezar a invertir

Tal vez te preguntes si este ingreso extra es una oportunidad para empezar a invertir, y puede que lo sea. Pero, ¿por qué lo dejamos al último? Porque, de nuevo, se trata de una cuestión de prioridades.

Al igual que el ahorro, las inversiones son decisiones que se toman pensando en los beneficios a futuro. Sólo que, mientras el ahorro se va sumando poco a poco (de manera constante), las inversiones se encargan de multiplicar tu dinero. Aún así, no hay que perder de vista en ningún momento que toda inversión implica un riesgo, por conservadora que sea.

Es por eso que debes seguir priorizando lo inminente, es decir: la deuda. Y, similar al ejercicio anterior, si la deuda es inferior a tu ingreso extra podrías liquidarla de una vez y dividir el resto entre capital para ahorrar y capital para invertir.

Hay más de un camino

Existen varias maneras de integrar estas tres estrategias para la administración de tus ingresos. No sólo en el caso de tus ingresos extra, sino de los fijos. Es por eso que uno de los principios más básicos de las finanzas personales es hacer un presupuesto. Una vez que tienes un “mapa” que te permite ver cómo se ha movido tu dinero y a dónde puede llegar, entonces puedes definir cuál es la mejor opción para ti.

Puede que te encuentres con una oportunidad de invertir en la que el rendimiento sea mucho mayor que la tasa de tu deuda y, por lo tanto, tal vez valga la pena tomarla. Por ejemplo, si estás pagando tu deuda a una tasa del 7% y la inversión te ofrece un rendimiento del 15% entonces puedes considerar esta opción. Sin embargo debes tener muy presente que hay cierto riesgo con esta decisión. También puedes ver la mejor opción para refinanciar tu deuda de manera simultánea, y así invertir con mayor tranquilidad.

Aún si no estás pensando en invertir, otra ventaja de refinanciar o transferir tu deuda, como lo es el caso de Digitt, es que puedes pagar mucho menos debido a que la tasa de interés es mucho más baja. Por lo tanto, ése dinero que tenías contemplado para tu deuda puede encontrar una mejor alternativa entre tus ahorros.

De cualquier manera…

…hay que mantener en la medida de lo posible el orden de estas estrategias de la siguiente manera:

  1. Pagar tus deduas
  2. Ahorrar
  3. Invertir

Si actualmente no has adquirido ninguna deuda o ya la liquidaste, entonces el escenario ideal sería que comiences inmediatamente a ahorrar, con o sin dinero extra. Además, empieza a definir un porcentaje de ese ahorro fijo para tus futuras inversiones, ya sean grandes o pequeñas. Al final del día, la decisión sobre tu bienestar financiero y mental está en tus manos (y en revisar tu presupuesto).