Como papás, siempre buscamos dar lo mejor a nuestros hijos. Hacemos todo para que tengan una mejor vida de la que nosotros tenemos y para que estén lo mejor preparados posible para la vida. Sin embargo, muchas veces olvidamos enseñar a nuestros hijos un tema de enorme relevancia en la vida de las personas: educación financiera.

Enseñar a nuestros hijos a manejar su dinero de forma óptima es algo que mejorará su vida en todos los sentidos y lo agradecerán por siempre.

Hoy te queremos compartir 4 estrategias que puedes implementar en la educación de tus hijos y que los ayudarán a formar hábitos financieros sanos. Nos enfocaremos en hábitos que puedes enseñarles a partir de los 12 años, aproximadamente, cuando ya tienen una buena noción del dinero.

1. Enséñalos a ganar dinero.

Muchos papás estamos acostumbrados a darle dinero a nuestros hijos cada vez que necesitan (o quieren) comprar algo o, peor aún, cada vez que nos lo piden.
Para enseñarles a tus hijos el valor del dinero, es importante que les enseñes a ganárselo. Para lograrlo, una muy buena estrategia es ofrecerles realizar ciertas tareas del hogar a cambio de recibir un pago. Es importante que no les pagues por las tareas que ya les toca hacer, sino que, por ejemplo, les pagues si un día a la semana barren la calle, lavan el auto o lavan los platos. Otra buena idea es invitarlos a conseguir trabajos de verano que les permitan conseguir dinero extra y aprovechar mejor sus vacaciones.

Asignarles un domingo o una mesada fija, si te es posible y permitir que con ese monto ellos cubran ciertos gastos personales o algunos gustos también les ayudará a administrar mejor su dinero.

2. Enséñalos a llevar un registro de sus gastos.


Cuando somos niños muchas veces parece que el dinero nos quema en las manos, buscamos formas de gastarlo rápidamente y la mayor parte del tiempo no le damos importancia a saber en qué lo gastamos. Desafortunadamente, este hábito se vuelve parte de nuestra vida y nos afecta a muchísimos adultos.

Para corregir este mal hábito a tiempo, invita a tus hijos a anotar en un cuaderno cuánto dinero gastaron y en qué lo gastaron. Cada semana, puedes pedirles que te enseñen su registro de gastos de la semana anterior. ¡Ese será el requisito para recibir su nuevo domingo!

 

3. Enséñalos a llevar un presupuesto.

Después de que tus hijos ya saben qué hacen con su dinero, como resultado de registrar sus gastos, estarán listos para dar el siguiente paso: ¡decidir, antes de recibir su dinero, cómo lo utilizarán!
Para esto, enséñales a registrar en un cuaderno, cuánto dinero recibieron, en qué van a gastarlo y cuánto debe sobrarles al final de la semana.
Cada semana, cuando les entregues su domingo, pregúntales si cumplieron su presupuesto. Si no lo hicieron y gastaron más de lo que habían previsto, revisa junto con ellos su registro de gastos y ayúdalos a identificar porqué no lo cumplieron y qué podrían hacer para apegarse a los presupuestos que definen.
Aprender a llevar un presupuesto de ingresos y gastos es una de las herramientas más valiosas que puedes enseñarle a tus hijos.

4.Enséñalos a ahorrar y a definir metas financieras.

Entonces, tus hijos ya saben ganar dinero, ya saben identificar en qué gastan su dinero y ya saben hacer un presupuesto… ¡están mucho más avanzados que la gran mayoría de los adultos en México! Es hora de dar el siguiente paso: ¡enseñarles a ahorrar!

Para enseñarles a implementar este importantísimo hábito, te recomendamos solicitarles que ahorren la décima parte del dinero que les entregas (de su domingo o su mesada, por ejemplo) y pedirles que lo depositen en una alcancía.
Otra muy buena estrategia para complementar es ayudarles a crear ahorros que se destinarán a metas específicas. Por ejemplo, si tu hijo o hija quiere comprar un juguete que le gusta mucho, pueden usar una alcancía adicional y pegarle una etiqueta con el nombre del juguete y sugerirle a tu hijo que también incluya este ahorro en su presupuesto. Es importante que este tipo de ahorro para metas específicas sea adicional al 10% que mencionamos previamente.

Puedes estar seguro que inculcar en nuestros hijos estos 4 hábitos para el manejo correcto del dinero tendrá un impacto muy positivo y duradero en su vida. Tener unas finanzas personales nos ayuda a vivir mejor, a vivir con mayor tranquilidad y alcanzar el bienestar.
¡No dejes de hacerlo! ¡Tus hijos te lo agradecerán!

Si tienes alguna otra buena idea para formar buenos hábitos financieros, ¡compártela con nosotros en los comentarios!