Mucha gente nos pregunta si valen la pena. En especial, personas que han tenido una deuda de tarjeta de crédito y se han dado cuenta de los altísimos intereses que pueden llegar a cobrar los bancos 😤 (Digitt.com fue creado para ayudar a estas personas). Por eso, decidimos dar nuestro punto de vista al respecto.

Como todo en la vida, las tarjetas de crédito no son perfectas. Tienen sus grandes ventajas, pero también sus peligrosas desventajas.

Las desventajas

Primero, es importante mencionar cuáles son algunos de los riesgos de tener una tarjeta de crédito.

Las tasas de interés son de las más altas que existen.

Las tasas de interés de las tarjetas de crédito suelen ser de las más caras que existen, en comparación con otros tipos de créditos (personales, automotrices, hipotecarios, etc.). En México, la situación es aún más preocupante, en un estudio hecho por Digitt, se encontró que la tasa promedio declarada de la tarjetas de crédito es de 37.76% anual. ¡Y en algunos casos, pueden llegar a ser hasta del 96% 😱!

Son confusas, y no son transparentes.

Muchas personas no conocen el funcionamiento, la tasa de interés, la forma en que calculan esos intereses, ni las fechas de corte y pago.

Las tarjetas de crédito comúnmente cobran comisiones.

La mayoría de las tarjetas de crédito cobran anualidad, comisiones por pago tardío, entre otras. Vale la pena informarse sobre (y tratar de evitar) los cobros de comisiones que tiene en específico tu tarjeta de crédito.

El dolor de pagar es menor con las tarjetas de crédito.

Estudios sugieren que el “dolor” que experimentamos a la hora de pagar por algo es significativamente menor con una tarjeta de crédito, que el dolor experimentado al pagar con efectivo. La razón se debe a que pagar con un plástico es menos tangible, menos visible y añade distancia entre el gasto y cuando en realidad haces el pago (ya que el estado de cuenta llega semanas después). Es por eso, que existe el riesgo de que gastemos más de lo que deberíamos con las tarjetas de crédito.

Las ventajas

Ahora, te mencionamos los beneficios de tener y utilizar tu tarjeta de crédito.

Puedes crear un buen historial de crédito.

La tarjetas de crédito te permiten crear un buen historial crediticio que te permitirá acceder a mejores créditos. Esto es muy importante si posteriormente deseas comprar, por ejemplo, un coche o una casa.

Son más seguras que el efectivo, o que las tarjetas de débito.

Cuando pierdes o te roban tu tarjeta de crédito, puedes cancelarla y pedir una nueva en minutos. El dinero en efectivo, en cambio, desaparece para siempre. Además, si detectas que alguien más utiliza tu tarjeta de crédito, puedes llamar a tu banco y en la mayoría de los casos retirarán los cargos fraudulentos. Eliminar cargos no reconocidos de tus tarjetas de débito es normalmente mucho más complicado.

Puedes acumular puntos y acceder a beneficios interesantes.

La mayoría de las tarjetas de crédito proporcionan algún programa de recompensas, seguros y protección de compras. Verifica con tu banco qué beneficios tienen disponibles, y ¡aprovéchalos!

Puedes acceder a un financiamiento de hasta 50 días sin intereses.

Si juegas bien con las fechas (de corte y de pago) de tu tarjeta de crédito podrás acceder a financiamiento, libre de intereses, de hasta 50 días. Como mínimo podrás pagar tus compras 20 días después de realizadas (tiempo entre la fecha de corte y la fecha de pago).

En conclusión, debemos tener precaución a la hora de utilizar nuestras tarjetas de crédito, pero utilizarlas de una manera indicada nos puede ayudar significativamente en comodidad, seguridad y para obtener beneficios y recompensas. Lo que es importante es informarnos y saber cómo y para qué conviene utilizarlas.